sábado, 15 de diciembre de 2012

De hoy


Ignorar a dosis de Prozac el malestar que invade nuestro mundo. Levantar cada mañana un cuerpo-máquina que chirría por una pretendida coherencia. Follar con un esqueleto. Librar una batalla con el despertador en lugar de con tu jefe.
Eso no es alienación
es “confort público” vendido al mejor postor.

¡HIPÓCRITAS!

Inmóviles aún cuando se trata de vuestra propia felicidad, el mundo que des-habitamos  es emocionalmente estúpido, culturalmente pobre y vitalmente destructor.

La adaptabilidad humana me deja perpleja cuando la tasa de suicidios diaria pasa a formar parte nuestra VIDA, y cuando admitimos que hasta en un zulo podemos ser felices.

Vida-zulo
Supervivencia aleccionada por el consumo
Infantilidad política
Espacio público desocupado
Di(n)versión