domingo, 29 de enero de 2012

Sus sonrisas se descuelgan de los labios como la caída de un trapecista al perder el equilibrio en el mejor número.

Hacia abajo. 

Después ve esa expresión en nuestros ojos, igual que la que tendría un público inflado por la violencia y la excitación implícita de quien busca un derrumbamiento.
Y dona su voz. La regala, la abyecta, se la da a otros pensando que no merece realmente la pena.
No es un grito liberador, certero ni catártico, no, ni mucho menos. Es más bien como una bala de humo lanzada en medio de la nada. Es silencio.

Humillar la propia voz es el primer paso hacia la servidumbre.
Sólo nos queda gritar. Rabia y dolor.

sábado, 28 de enero de 2012

Límites corporales

En la luna de enero amarillea la mirada lasciva del viejo duende que se ríe maliciosamente de nuestra ingenuidad: nuestros cuerpos no se comprenden.
Las caricias han sido domesticadas, acuden a misa todas las mañanas a las 6.
Mis pechos, rodeados por sonrisas estériles y mucha mala baba.
Roces como el papel de lija, tensiones insalvables, abismos en tus cuencas.
Las humedades se vuelven solitarias y se van pronto a casa. Dicen que tienen miedo a la oscuridad, y es que no saben lo que hay un paso más allá.
¿Y si probamos a disolvernos?

viernes, 27 de enero de 2012

Contradicciones

Babies, escapar es inútil. Por ello no hay que rendirse.
Por mucho que escuezan - porque las contradicciones siempre son agridulces - nuestros clítoris siguen revolcándose en un machismo imborrable; y lo que es peor, mueren de goce.
¿La prueba? Que aún no todas cobramos por follar.
Y eso que le estamos haciendo el trabajo sucio al patriarcado...

jueves, 26 de enero de 2012

Prefiero

Prefiero morirme entre tus pestañas
 - sinceras, amargas, distantes...-,
a tener que
aguantar.
soportar.
masturbar.
a uno de esos machos cabríos que andan con la polla por delante,
su estandarte.