Babies, escapar es inútil. Por ello no hay que rendirse.
Por mucho que escuezan - porque las contradicciones siempre son agridulces - nuestros clítoris siguen revolcándose en un machismo imborrable; y lo que es peor, mueren de goce.
¿La prueba? Que aún no todas cobramos por follar.
Y eso que le estamos haciendo el trabajo sucio al patriarcado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario