miércoles, 8 de febrero de 2012

Foto: Jan Saudek


Impacto.
A veces se me olvida respirar.
Suele  pasarme cuando pienso demasiado en la muerte, o en el suicidio.
Entonces, mi pulmón se queja, mi corazón late un poco más deprisa y, sólo así, entro en razón.
No es mi culpa, a veces se me olvida respirar.
Pienso en suicidarme, joven. Tal vez a los 27 y pidiendo que en mi epitafio ponga: "Quiero que jodáis sobre mi tumba". Me niego a ser otro aburrido cadáver más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario